Camiones blindados del Servicio Panamericano de Protección continúan destrozando vehículos

Por Hermengildo Mar Merinos / MIRA /  Viernes 04 de mayo de 2012.

 

Ciudad Victoria.– La consigna de estos cafres que montan estos armatostes blindados del Servicio Panamericano de Protección parece ser “¡Te quitas o te quitamos de un madrazo!”, pase lo que pase y cueste lo que cueste.

Armados con escopetas y pistolas, los prepotentes guardias que conducen estos camiones demostraron la tarde de ayer, en la salida a la Carretera a Soto la Marina, que las calles y avenidas de la ciudad les han sido concesionadas por alguna autoridad, a pesar de que en sus embestidas dejen un saldo de sangre y gente herida, más los daños materiales que suelen causar por las altas velocidades con las que se desplazan.

El hecho de que su giro comercial sea el de custodiar valores y dinero en grandes cantidades parece que les confiere ese poder en las calles, porque representan a los bancos o a los adinerados.

Pero el saldo de sangre y destrozos seguirá. No hay quien los frene. Y el espectáculo del dinero tiene que continuar a costa de las lesiones, la vida y la carcacha del jodido.